Luis Alberto Vázquez Álvarez
Esopo (600-564 a.C.) fabulista griego creador de relatos breves con moralejas como la del perro y el pedazo de carne, muy parecida a la anécdota mexicana del perro de las dos tortas, escribió con un tono clásico:
-Un perro había robado un pedazo de carne y lo llevaba en el hocico. Al cruzar un río, miró hacia abajo y vio su reflejo en el agua turbulenta. Observó, según él, que otro perro llevaba un trozo aún más grande. Pensó arrebatárselo y movido por la codicia, abrió la boca para despojarle la carne… en ese instante la suya cayó al agua y se hundió en el río, quedándose el can sin nada.
Moraleja: Quien se deja llevar por la avaricia, la ilusión de tener más y la falta de contento, puede terminar perdiendo lo que ya posee. Esta fábula ha viajado desde la tradición griega hasta convertirse en proverbios y cuentos populares en muchas culturas, aplicándose en política y finanzas.
En México tenemos varios ejemplos de personajes que poseyeron mucho, pero siempre ambicionaron más y terminaron sin nada: Agustín de Iturbide, pudo ser llamado “El Padre de la Patria” al consumar la independencia, pero ambicionó el trono y lo perdió junto con el prestigio y el deshonor, muriendo fusilado. Porfirio Díaz, había logrado elevar a México entre las naciones mas destacadas del planeta, era considerado mundialmente un paladín del progreso y la paz, pero quiso conservar el poder en 1910 y perdió todo, convirtiéndose en el “Dictador” más despreciado de la historia mexicana.
En la patria historia de los partidos políticos, ha habido organizaciones políticas subyugadas por un partido fuerte, aunque ocasionalmente, como el burro que tocó la flauta, les salió alguna nota armónica, supieron distinguir su situación y no buscaron convertirse en “concertistas” tal fue el caso de los hoy extintos PPS y PARM, lacayos del PRI.
- Reformas legislativas dieron oportunidad a grupos minoritarios para alcanzar escaños, pero se prostituyó el sistema creando una aristocracia partidocrática que eleva a dirigentes que jamás “bajan al pueblo” convirtiéndolos en legisladores por “pedigrí cupular” quienes gozan de privilegios excepcionales y que claro, jamás van a aceptar una reforma que suprima su encumbramiento antidemocrático y les prive de canonjías y alcurnia política: “Claro está”.
Curiosamente encontramos ahora mismo una reforma parlamentaria en el tradicionalista Reino Unido: han eliminado los escaños hereditarios de la Cámara de los Lores, poniendo fin a un privilegio de más de 700 años que permitía a nobles británicos sentarse en esa Cámara, únicamente por herencia familiar. Su objetivo ha sido democratizar su sistema legislativo, transformándolo en un órgano compuesto por miembros designados por mérito, experiencia o servicio público, en lugar de privilegio de nacimiento. Ello refleja el cambio de una monarquía aristocrática por sistema parlamentario acorde con valores contemporáneos de igualdad.
En México hoy, muchos Patéticos MAGAPRIANistas defienden el sistema actual en nombre de su “democracia” incluidos, lógicamente los oportunistas “aliados” de la 4T, PT y PVEM, siempre dispuestos a apoyar cuando les beneficia, pero abandonar cuando les priva de alguna prerrogativa, entonces olvidan al “pueblo” y solamente defienden sus pútridos intereses personales, así como abominables comentócratas deschayotados, proclaman como un triunfo una jugada ejecutiva que perfectamente se sabía era imposible que pasara. Torpes, miopes y corruptos son esos opositores, pero jamás se harán harakiri, duele en el bolsillo. Saben que aceptar la voluntad popular era reducir los despilfarros electorales y legislativos, propuestas aprobadas por más del ochenta y cinco por ciento de los mexicanos, Por ello, dejarán de beber ambrosia, el néctar divino y se desplomarán del olimpo de San Lázaro.
Quizá esta moraleja ayude a entender a esos logreros porque les faltará en 2027 el trozo de carne robado, y como aquel perro, seguirán escuálidos y muy deseablemente, desfallecidos; mordieron el cebo, cayeron en el garlito: comieron una torre y perdieron la reina; todo el pueblo lo está viendo y viviendo. Claramente entiende que por exceso de diputados y senadores con sueldos, privilegios y riquezas inexplicables, existen calles llenas de baches, sectores sin alumbrado público, plazas secas, poca seguridad en las calles y barrios sin agua potable…








