Luis Alberto Vázquez Álvarez
“En el hombre existe mala levadura. Cuando nace viene con pecado” San Francisco de Asís según Rubén Darío.
La humana historia enseña que siempre ha habido seres humanos malvados: Las admiradas legiones romanas arrasaban pueblos enteros sin dejar piedra sobre piedra, pasando a sus habitantes “a cuchillo” y arando sus tierras fértiles con sal. A principios del siglo XVI los europeos saquearon poblaciones africanas secuestrando a sus habitantes y trasladándolos a América para venderlos como esclavos que trabajaban hasta 14 horas sin sueldo y apenas el alimento indispensable para no morir y seguir sirviendo.
El partido Liberal Mexicano, en su periódico “Regeneración” (publicado en USA, 1905-1908); establecía principios que más tarde fueron la base “Del Trabajo y de la Previsión Social” de la Constitución de 1917 que estableció derechos laborales y sociales, como jornada de ocho horas y protección a campesinos y obreros; convirtiéndola en una de las primeras cartas magnas del mundo en reconocer derechos laborales y agrarios de manera explícita. Antes de la Primera Guerra Mundial (1914-1918) muchas naciones del mundo establecían jornadas “De sol a sol”; prohibían el derecho a la sindicación, a la huelga, a vacaciones pagadas, a descanso semanal, a indemnizaciones por riesgos de trabajo y a seguridad social. La nueva constitución mexicana creó para el mundo “El Derecho del Trabajo” que contenía exactamente los valores laborales por los que habían luchado los revolucionarios mexicanos. En 1931 surgió la primera Ley Federal del Trabajo en nuestro país y, en 1970, en la “Nueva Ley Federal del Trabajo” consolidando los “derechos adquiridos” como la prima de antigüedad; utilidades a trabajadores, protección a mujeres y menores y muy especialmente la seguridad laboral, o sea, tranquilidad de mantener el empleo.
Ahora retornan aquellos malvados que se solazan con el dolor ajeno; un narcisista dictador que ordena destruir familias que soñaban con una vida mejor y asesinando sin motivo, en alta mar, a humildes pescadores. Un usurero agiotista y evasor de impuestos que sueña ser presidente de México para destruir la auténtica transformación humanista y, como ejemplo mundial, un títere que ha engañado a su pueblo, logrando ganar elecciones con su frase: “La Libertad Avanza”. Acaba de lograr una reforma laboral en Argentina, ya aprobada en el Senado. ¿Cuál es su objetivo declarado? ya no se incluyen aguinaldo, vacaciones, premios ni otros conceptos laborales. En caso de despidos las empresas podrán pagar condenas judiciales en 6 y 12 pagos; fraccionamiento de las vacaciones en distintos períodos dando aviso obligatorio de 21 días antes de tomarlas. La jornada diaria podrá ser de hasta DOCE HORAS sin pago de horas extras y ajustando normativa sobre salarios, para buscar reducir costos empresariales. Creación de un sistema obligatorio para financiar riesgos laborales que ya no son responsabilidad de la empresa. En síntesis, mayor flexibilidad para las empresas en despidos, vacaciones y pagos de jornadas y de riesgos laborales, en pocas palabras una inmensa precarización laboral. ¡Cruel Cinismo Libertario!
Todo eso mientras en México avanza la reforma laboral a las 40 horas sin el apoyo de los medios de comunicación tradicionales, “chayoteros” por ADN, adulteradores de todas las notas de transformaciones populares positivas; lo importante es que ya nadie los busca para informarse y su escaso público son sus propios correligionarios anencefálicos que se regocijan releyendo las mismas mentiras porque los demás ni los leen, ni les creen, menos los escuchan.
Si en algún lado y momento estamos regresando al pasado, es ahora con estos ultraderechistas pro esclavistas de principios del siglo XIX, incluso antes de la Rerum Novarum, encíclica en que la Iglesia Católica defendía los derechos de los trabajadores. Nuestros conservadores y PRIANistas que se persignan tres veces frente al altar y al exterior son adoradores de Mammón; destruyen a sus semejantes por su color de piel, nacionalidad o condición social, olvidando que poseen un alma inmortal porque son de origen divino. Esos que dan limosna y buscan publicidad por lo donado, entregan sobras de su riqueza- “Lo que hacen con los pobres lo hacen con su Mesías”.
Yo, con profunda vergüenza, he escondido el certificado de mi maestría en Derecho Laboral y he colocado los libros de Mario de la Cueva detrás del sanitario.







