lunes 9, febrero, 2026

MITOS Y NOVEDADES EN LA HISTORIA DE MÉXICO

Un valiente intendente

Adolfo Bassó Bertiolat 1851 – 1913, Marino e intendente de Palacio Nacional 1911 – 1913.

Jesús Vázquez Trujillo

El presidente Francisco I. Madero, designó al marino campechano Adolfo Bassó Bertoliat, como intendente de Palacio Nacional.

Es por ello, que durante la asonada encabezada por los generales Félix Díaz, Manuel Mondragón y Bernardo Reyes durante la mañana del domingo 9 de febrero de 1913, los rebeldes se dirigieron a Palacio Nacional.

Por lo cual, al verlos acercarse, el intendente Bassó, subió a la azotea de Palacio y comenzó a abrir fuego sobre los rebeldes, dando muerte al general Bernardo Reyes, quien cayó fulminado por el fuego cruzado leal al gobierno.

Días más tarde, el 18 de febrero, el intendente Adolfo Bassó es aprehendido y encerrado en la intendencia de Palacio Nacional.

Bernardo Reyes, hijo le exigió a Victoriano Huerta que fusile a Adolfo Bassó Bertoliat por haber asesinado a su padre, por lo que Victoriano Huerta, accede aún sabiendo de la inocencia del intendente Bassó Bertiolat.

Por ello, al estar frente al pelotón de soldados huertistas, Adolfo Bassó Bertiolat, gritó:

¡Un momento señores! ¡A mí, no me van a asesinar, a mí me van a fusilar y me van a esperar hasta que vea la constelación de la Osa Polar, que me ha guiado durante toda mi vida de marinero! ¡Y yo mismo voy a dirigir mi ejecución! ¡¿Entendido?!

¡Además, recuérdenle a sus hijos que ustedes se mancharon las manos con la sangre de un inocente!

Acto seguido, Adolfo Bassó Bertoliat, avistó en el cielo la constelación de la Osa Polar y enseguida, cayó fulminado por la descarga de fusilería, el 19 de febrero.

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