Y si no hay PRIAN ¿Quién por el PRI y quien por el PAN?
Rubén Cárdenas
Y si, como ya lo advirtieron los dirigentes nacionales del PRI y del PAN, Alejandro Moreno Cárdenas y Jorge Romero Herrera, no habrá alianza entre sus partidos de cara a futuros procesos electorales en el país, el primer cuestionamiento que surge es ¿Quién sería la candidata o candidato de cada color?
En el PAN no hay dudas, porque sólo cuentan con José Antonio Ochoa, quien, de buscar esa posibilidad, dejaría inconcluso su segundo trienio. Y, por cierto, no está pasando por su mejor momento político y le será difícil recomponer el camino si no hace los ajustes urgentes que la ciudadanía le pide.
En cuanto al PRI, por más envalentonado que se escuche a “Alito” Moreno cuando asegura que el proyecto para la gubernatura de Durango será un perfil propio, la realidad es que no tienen de quién echar mano, ni jóvenes ni mayorcitos.
Dentro del PRI “la caballada anda flaca”, tanto, que está a punto de perecer de inanición. En el gabinete estatal, ningún funcionario ha despuntado hasta hoy como para ser candidato en el 2028.
Políticamente ninguno ha crecido y tampoco se observa que se prepare la plataforma de lanzamiento necesaria para alguien que la vaya a utilizar, a menos que muy pronto la comiencen a construir por instrucción del jefe político prianista, el gobernador Esteban Villegas.
Y si al gabinete se le percibe tan titubeante rumbo al 2028, el Congreso del Estado anda por el mismo rumbo; no hay un legislador priista con estatura y temple para suceder al mandatario estatal. El escaso nivel político que han exhibido no tiene precedente, comenzando por el presidente de la Junta de Gobierno y Coordinación Política, Ernesto Alanís.
Ahora, si se voltea a ver a los legisladores federales, al PRI se le acabaron los tiempos en que tenía buen número de diputados y senadores. No tiene posiciones en el Senado, cuenta con un solo diputado federal, espacio que Arturo Yáñez Cuéllar ocupa por la pura benevolencia del sistema electoral.
De hecho, no representa a nadie por ser plurinominal y jamás habría ocupado una curul en la Cámara de Diputados en una competencia electoral abierta. De plano, logró esa posición por voluntad expresa de Alejandro Moreno, su padrino político.
De entre los liderazgos femeniles priistas, el más destacable sería la actual síndico Alicia Gamboa Martínez, quien posee el capital político más abultado del PRI estatal; sin embargo, difícilmente le alcanzaría para la gubernatura y, en todo caso, daría la pelea en la contienda por la presidencia municipal.
Así las cosas, el PRI estatal se encuentra ante una grave carencia de personajes competitivos de cara a una elección que se prevé muy complicada para todos los partidos; nadie la tendrá fácil frente a los morenistas.
Además de ese problema, el PRI actualmente tiene 179 mil 246 votos en el estado, una cantidad muy por debajo de la que obtuvo el Movimiento de Regeneración Nacional, o sea 285 mil 611 votos, según el conteo de la última elección.
En el caso del PAN, al contender ahora en solitario José Antonio Ochoa, sin la fuerza aliancista del priismo, se encaminaría a una derrota anunciada. En la última elección, su partido obtuvo apenas 108 mil 105 votos.
En suma, muy claro -o nebuloso, depende- se vislumbra el escenario electoral para esa crucial elección: Sin PRIAN, se amplían las posibilidades para el Movimiento de Regeneración Nacional, en tanto que PRI y PAN tendrían que conformarse con lo poco que les dejen. Al tiempo.
COLMILLOS Y GARRAS
SIN OPOSICIÓN ALGUNA, ayer se aprobaron en la sesión de Cabildo algunos cambios en la estructura del Ayuntamiento. Se crearon algunas áreas y otras simplemente cambiaron de nombre, pero ninguno representa un cambio significativo o de beneficios visibles para quienes vivimos en la capital del estado… FUE CREADA UNA dependencia para atender solamente los parques Guadiana y Sahuatoba. Cualquier regidor responsable habría, como mínimo, cuestionado esta medida y demandado mejor despedir al anterior responsable para nombrar otro titular, pero no… RESPECTO A LAS nuevas funciones encomendadas a Rosa María Ascencio y Bonifacio Herrera, tendrán efecto progresivo en la ruta de la eventual campaña proselitista de José Antonio Ochoa. Ambos desdoblarán la estrategia para ir acumulando votos desde ahora en favor del “árbol que no está caído”.
CUENTA EN X: @rubencardenas10







