miércoles 7, enero, 2026

MITOS Y NOVEDADES EN LA HISTORIA DE MÉXICO

Jesús Vázquez Trujillo

La utópica República de la Gran Colombia

En 1797 y 1801, don Francisco de Miranda, un habitante del entonces virreinato de Nueva Granada, aspiró a unificar a todas las colonias españolas en el continente americano, convirtiéndolas en una sola y poderosa nación.

Misma que se emanciparía de la corona española y que tendría su capital en la ciudad de México, capital a su vez del virreinato de la Nueva España, sin embargo ésta idea no prosperó debido al estallido de las guerras napoleónicas en Europa, mismas que desencadenaron las guerras de independencia de las colonias hispanoamericanas.

Durante los 10 u 11 años de las guerras emancipadoras, los cuatro virreinatos hispanoamericanos estuvieron unidos en contra de la monarquía española, enviando espías a las diferentes posesiones españolas en el continente americano.

Una vez consumadas todas las independencias hispanoamericanas en 1821, el general Simón Bolívar, libertador sudamericano, retomó la idea de su compatriota Francisco de Miranda, de unificar a todos los países hispanoamericanos en una sola nación.

Para así evitar un intento de reconquista por parte de España, que aún poseía la isla de Cuba, la cual iba a ser auxiliada por la Santa Alianza, coalición internacional integrada por Austria, Prusia y Rusia, que pretendía reestablecer el dominio de España y Portugal en el continente americano.

Además de que al norte y al sur del continente americano, existían dos emergentes naciones expansionistas. El imperio del Brasil, que amenazaba con extenderse hasta la Argentina y al norte los Estados Unidos de América, que deseaba arrebatarle las provincias septentrionales de Tejas, Nuevo Méjico y Alta California.

Todo esto lo expresó Simón Bolívar en la llamada “Carta de Jamaica”, donde aspiraba a establecer un gobierno republicano fuerte.

Dicho documento fue presentado en el Congreso de Panamá, celebrado en dicha ciudad en 1826.

Con él al frente como presidente vitalicio, sin embargo la oposición estadounidense, así como los desacuerdos y la fragmentación de los países hispanoamericanos en naciones más pequeñas, hicieron de esta utopía política, un proyecto ilógico e inviable y ya para 1848, nadie recordaba el sueño bolivariano de la República de la Gran Colombia. 

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